La razón es solo una parte de la certeza en la que queremos vivir de manera perpetua,….su cobijo nos estima como poderosos,…..nos convierte en estultos en posesión del absolutismo de la verdad,….la propia razón nos acerca a su lado oscuro,….una vez poseída se convierte en un monstruo intransigente,….que no razona,….que se hincha de ego hasta reventar de vanidad,….y nos atrapa la sinrazón de la razón,….que se pierde en reproches,…en odios,…en maniqueos que solo descansan en los extremos,….y acunan tópicos como “perdono pero no olvido”,…..el que no olvida no puede perdonar solo adormece el rencor,…..hibernado,….latente como una amenaza que clama venganza en silencio,…que encizaña las raíces de los sentimientos para mancharlos de ira,…y convierte al perdonado en olvidado,….en proscrito,….condenado al ostracismo por cometer el error de equivocarse,….de solicitar al humano humanidad,….no quiero ser paradigma de la necedad,…elijo lo tolerante de la empatía,….no quiero tener razón,….prefiero no tener culpa de hacerte sentir culpable,…...si algún día me perdonas,…..por favor recuérdame,….
PD: Dios no me quiere y el Diablo me tiene miedo.
José Ramón Marcos Sánchez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario