He aquí el tercer mito, el de pensar que No podemos hacer nada una vez que asumimos el rol de ser mamá y en la tarea cotidiana de practicarlo. La mayoría lo ha pensado, si bien las madres solteras, separadas o divorciadas, tienen una mayor presión y responsabilidad hacia sus hijos, ello no te impide hacer aquello que quieres, por más simple que parezca debes darte el gusto de realizar lo que tu verdaderamente quieres.
Sin duda asumir tu maternidad sola y hacerse cargo de la crianza de un hijo no es tarea sencilla, y a medida que crezca tu hijo/a te irás dando cuenta cuan grande resulta ser tu responsabilidad como madre que no acaba cuando ves nacer a tu bebé sino de hecho en ese instante mismo es cuando comienza todo, un mundo nuevo por descubrir.
Pero ojo no debes encerrarte en tu rol de mamá y pensar solo en tu bebé, tendrás que buscar un tiempo para ti, aunque sea muy poco el que tengas, no debes olvidarte de ti misma y mucho menos utilizar a tus hijos de pretexto para no hacer nada.
En muchos casos, las mamás se ocultan detrás de sus hijos usándolos de esta manera de escudo o en forma de pretexto para no hacer lo que deberían estar haciendo postergando de esta forma sus proyectos personales y profesionales. Una mujer que ha decidido tener un hijo sola ya sea por la razón que fuere, en ocasiones piensa que ya no puede tener una familia, que ya no puede tener una vida, que ya no puede salir a divertirse con los amigos, o simplemente ya no pueden ni cuidarse ellas mismas, hasta llegan aveces al punto de descuidarse, ya ni tiempo de ir a la peluquería tienen, en síntesis pensamos que No podemos cuando en realidad Si podemos lo único que nos limita son nuestras propias creencias.
Constituye una idea errónea la que nos metemos en la cabeza, si bien es cierto que una mujer que asume sola el compromiso de ser mamá tiene verdaderamente mucha más presión que las que tienen a su pareja o tienen al padre de sus hijos, pero no por eso tenemos que meternos la absurda idea de que no tenemos tiempo para nosotras, de que no podemos hacer nada, de que nos esperara una triste y solitaria vida acompañada de nuestro hijo, si piensas así te convertirás en una amarga, y ningún hijo quiere una madre amargada, alguién que constantemente les eche en cara a sus hijos que por culpa de ellos perdieron muchas oportunidades en la vida.
Entonces mi consejo es el siguiente: Tu tienes derecho a tener la vida que deseas, un hijo no es limitación alguna para ello, si tu relación de pareja no funcionó, tienes y debes darte otra opotunidad de amar, será muy beneficioso para ti y para tu hijo.
Si tu deseas cambiar algo en ti que un hijo no te detenga, que sea el que te impulse a dar más de ti.
Olvida la idea de que no puedes hacer nada, piensa en lo que puedes hacer para construir desde ya tu propia felicidad y agradece a Dios que te envió a alguien muy especial para vivir a tu lado, una personita a quien nada menos que tu hiciste que viera la luz del sol, así que espero que desde hoy ya no digas que no puedes hacer nada, construye tu vida paso a paso a medida que tu hijo crece y verás cuan grande será tu recompensa.
Fuente:
http://www.vidademama.com

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