un determinado número de años.
Se envejece cuando se hace renuncia de los propios ideales.
Los años marcan arrugas en la piel y el rostro,
pero renunciar a sentir entusiasmo por algo,
encoge y arruga el alma.
Las preocupaciones, las dudas, las inseguridades,
los temores y la desesperación son los enemigos q
ue hacen encorvar el cuerpo
y van matando lentamente el espíritu,
mucho antes que se produzca la muerte física.
Cuando veas partidas las fibras de tu corazón
y veas su fondo cubierto por la nieve del pesimismo,
entonces… serás viejo.
Samuel Ullman

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