El único que tiene un propósito definido, que tiene voluntad e imaginación es el cochero. Al menos, bastante más que los caballos. Su percepción del mundo trasciende a la de los animales. Puede viajar con su imaginación al futuro, algo imposible para los caballos.
Los caballos son como tu cuerpo físico, tu vida afectiva y tu vida mental. Hay mucha gente que va en la vida conducida por su caballo físico: se dejan llevar por lo sensorial y hormonal. Algunos se dejan llevar por las emociones. Y otros, más evolucionados, se dejan tirar por el tercer caballo: la mente. Especialmente en el paradigma de la sociedad actual, la mente ocupa un lugar privilegiado. Es válido sólo lo científico, lo racional, lo lógico. Las personas se identifican con sus pensamientos y sus ideas.
Desconozco a su autor

No hay comentarios:
Publicar un comentario