y a pesar de que el tiempo se note en mi piel,
mi corazón aún palpita dulcemente enamorado
y en mi alma guardo tantos sueños y esperanzas
como si la mujer de hoy fuese la niña de ayer.
Quizás si es porque cada nuevo día río y canto,
quizás si es porque nunca he escondido el llanto,
quizás si es porque he amado y amo sin reservas,
quizás si es porque he aprendido que la vida
para quien supo abrir al amor la puerta, es eterna.
María Elena Astorquiza V.

No hay comentarios:
Publicar un comentario