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jueves, 9 de abril de 2020

Luna azul

La luna es azul
si cuando aparece
pintando luceros
en lo alto del cielo
me faltas tú,
se vuelve azul
de melancolía
por tu ausencia
y mi alma vacía.

Dicen que esta noche
la luna será azul
pero yo me apuraré
a pintarla toda entera
de nácar, oro y plata
antes de que salga
y así tú no faltes
a esta noche mía
que sin ti es tan larga.

María Elena Astorquiza V.


miércoles, 8 de abril de 2020

Caricias

Tus manos tibias
acariciaban mi rostro,
tú me creías dormida
y yo me dejaba querer,
fingiendo que dormía.

Centímetro a centímetro
tus suaves dedos recorrían
la concavidad de mis ojos,
mi nariz y mis mejillas,
el relieve de mis labios rojos.

Luego fue tu boca peregrina
la que acarició mis pechos
con la humedad de tus besos
y fue bajando lento mis colinas
hasta perderse en mi centro.

María Elena Astorquiza V.


martes, 7 de abril de 2020

Escribiré nuevos versos

Es hora de marcharse
Ya te enseñé
Ya me enseñaste
Ya aprendí
Ya aprendiste
Ha sonado la campana
Ha terminado la clase
Y la escuela ha cerrado la puerta

…Nos graduamos
Con dolores y honores
Y se abre ante nosotros
Una estela de posibilidades
Tan grande como el universo

La nueva escuela nos espera
Con los brazos abiertos
Lleva tú tus nuevas ilusiones
Yo llevaré las mías

Deseo para los dos que sean muchas
Que llenen nuestros momentos
Que consigas amar de nuevo
No como me amaste a mí
Sino mas y mejor
Con toda el alma
Como te amé yo

Yo amaré de nuevo
No como te amé a ti, no podría
Amaré igual, como yo se amar
Pero con la lección aprendida
Y aún así, amaré un poco más

Buscaré nuevas formas en las nubes
Me adornaré con flores nuevas
Escribiré nuevos versos
Espero que tú puedas hacer lo mismo
Y vuelvas a ser feliz
Como lo fuiste conmigo

©Vicky Toledo


lunes, 6 de abril de 2020

¿Donde está mi alegría?...

¿Donde está mi alegría?
Si no veo la redondez de la luna
que noche tras noche me habla de ti.
Si no siento las gotas de lluvia
porque mi regazo se secó de espera,
si no siento la bruma de la tarde
porque el cautiverio
atrapó mi espíritu.
Si no veo en la tarde sombreada
tu figura estática de amor.
Si mi luz se oscureció
porque el tiempo se hizo viejo
y llegué tarde a la cita…
Si mis ojos se nublan al verte a lo lejos
y mi alma quedó púrpura de ansiedad.
¡Dios dictó el veredicto!
y el juicio quedó ganado.
Si mi amor viaja lejano
para llevarte solo mi estrofa
de poeta triste.
Si tus días llenan tus horas y las
mías carecen de minutos.
Si el silencio me trae fonemas suaves
y la verdad me los torna inaccesibles.
Contigo le sonrío a la vida…
así el mar aquiete sus olas azules
y la brisa tenga color ocre
y mi piel se matice y envejezca con tu roce.
Eres mi quimera…
tramada en el cuadriculado
pálido de mis épocas.
Es navidad…! Un árbol sin raíz
brilla a lo lejos.
cuando te vea, encontraras
mi amor silente encanecido
de la ausencia que yo tejí.
Mi culpa se esconderá en la colina
de mi existencia abatida de esta separación…
Estaré esperando por ti…
Para encontrar mi alegría…

Mariela Lugo


domingo, 5 de abril de 2020

Hay una luna...

Hay una luna
arriba en el cielo
y en mi rostro
dos luceros
que entre sombras
te buscan.

Hay un sol
que tibio se asoma
cada día al alba
y de mi boca arrancan
dos palabras
que te nombran.

Hay unos ojos verdes
que me hechizan
y de mis labios
mil besos que escapan
y te envuelven
con la brisa.

María Elena Astorquiza V.


sábado, 4 de abril de 2020

Antes del amanecer

Al amanecer, la aurora
y antes del amanecer,
la oscuridad de la noche
que hace largas las horas
y en la noche un rostro,
el rostro de un hombre,
un hombre que sueño
con mis ojos cerrados
dormido en mi pecho
y que cuando despierto
lo encuentro a mi lado
amarrado a mi cuerpo,
compartiendo mi lecho,
susurrando mi nombre,
con la expresión inocente
de quien sueña un beso.

María Elena Astorquiza V.
Foto:
Johannes Wessmark


viernes, 3 de abril de 2020

Luna blanca...

Luna blanca,
luna llena,
luna triste,
luna de nácar
y bruma,
luna de ámbar
y almizcle.
Luna que ocultas
tus penas
en medio del alto
cielo
bajo un manto
de nubes grises,
sonriéndole
a las estrellas
recordando
los mil te quiero
de esa boca
que tuya creíste
en aquellos días
tan felices.

María Elena Astorquiza V.


jueves, 2 de abril de 2020

Deja que tus ojos me hablen

Mírame y deja que
tus ojos me hablen,
que ellos me digan
lo que tu boca calla
para tristeza mía.

Deja que tus pupilas
rompan ese silencio
que tus labios mudos
tan solo saben romper
con un beso desnudo.

Antes de que me envuelva
la negra noche con su manto
bordado de luna y estrellas,
quisiera leer en tu mirada
que hoy me quieres tanto.

María Elena Astorquiza V.


miércoles, 1 de abril de 2020

Hay dos luceros...

Hay dos luceros
arriba en el cielo
que de madrugada
hacen día mis noches
oscuras y frías.

Hay dos luceros
debajo de tu frente
y sobre mi almohada
que al solo clavarme
con su mirada
encienden en mí
dos rojas hogueras,
una con agua
en mi boca impaciente
que quema ligera
y otra con fuego
que en tibio torrente
inunda mi vientre.

María Elena Astorquiza V.


martes, 31 de marzo de 2020

¡Vos me dices...No temas!

Vos me decis que no tema
la situación controlada
que solo es por mi edad
que debo estar encerrada.
No debéis de tener miedo
porque bajan las defensas,
pa eso no hay remedios
ni en las boticas mas viejas.
Eso si tené cuidao
si vais a la bodega.
No olvidéis el tapaboca
ni los guantes de vinil,
te compre un sombrero grande
no digáis que estrafalario
pa protégete el cabello
por allí entra el contagio.
tenei que hacete una cola
la que llaman de caballo,
Te ponei camisa larga
con manga bien abombà
que no se te vea nadita,
sè que eres muy porfià.
Los pantalones mamita
que sean largos hasta el tobillo
esas que andan de ponchos
les ha dao ese jogillo.
No olvidei que los zapatos
son aquellos, los viejitos
los que te dio Asunción
para que aguanten esa pela
de tanta desinfección.
En la calle por favor
mamita no saludei,
anda con mirada baja
pa que no te tropecei,
cuando llegue al mercado
saca la tarjeta e debito
con una servilletica
que te pude en el morral.
Ya sabei seguí las normas
pero sin nada de susto
esto pronto pasará
no tengáis miedo ninguno.
Cuando lleguei a la casa
en la misma entrada de esta
te quitai toda la ropa
allá afuera esta la tina
la vai echando poco a poco
como si fuera una sopa.
Allí te deje el cloro,
el alcohol con la lejía
y una botella de ciclón
pa échasela completica.
Sin ropa te vai al baño
te echai el tobo de agua
y te fregai media hora
con mucho jabón de olor,
y la esponja de limpión .
La toalla del secado
a ponei a lleva sol
por lo menos quince días.
Y de esa manera fàcil
el virus has torturado con acción
y no tendrá ni esperanza
de seguir echando este bromòn.
Hija ya anote todo
y vos me decis: ¡ No temas !
No voy a sali de casa,
esa es la solución.

Mariela Lugo


lunes, 30 de marzo de 2020

Aunque seamos viejos

Amor de mi vida, dime
que me querrás mañana
aunque seamos viejos
y nuestros ojos no brillen
como las estrellas de lejos.

Dime que tocarás mi rostro
con tus manos queridas
y con un beso en la frente
buscarás que despierte
cuando esté dormida.

Dime amor que aún así
me encontrarás bonita
aunque el tiempo indolente
haya dejado mi piel escrita
con sus historias de siempre.

Dime que querrás amarme
susurrando un te quiero
entre tus tibios suspiros
y envuelta en tus brazos,
me llevarás hasta el cielo.

María Elena Astorquiza V.


domingo, 29 de marzo de 2020

Escondite

Escondí la flor de pétalos tibios...
La tarde naranja bañaba mis ojos
de lágrimas tenues, de angustia lejana,,,
y te vi venir con tu risa ahumada
en hogueras sordas de tantas mañanas,
y bordé el camino de rosas sumisas
habían olvidado tu paso,,,tu prisa.,,
Se había hecho tarde.
ya no habían palabras,
las consumí todas de tanto nombralas,
eran los fonemas de la espera eterna,
¡Cuando te encontré solo me mirabas...!
con la claridad de la estancia sola,
sintió gran tristeza mi flor incolora,
que aun guardo celosa con las caracolas.
Escondí la flor de pétalos tibios
ya nada ni nadie oirá quejidos.....

Mariela Lugo


sábado, 28 de marzo de 2020

Tener un nudo en la garganta...

Tener un nudo en la garganta
y una rosa en las mejillas,
en los ojos el rocío
y en la boca mil espinas.

Tener el dolor por compañero
y una tristeza que avanza,
en el pecho un gran vacío
y la soledad por esperanza.

Tener acallado el sentimiento,
los suspiros, las palabras,
tragar las penas en silencio
o gritarlas solo al viento.

María Elena Astorquiza V.


viernes, 27 de marzo de 2020

Como gaviota en vuelo

Tengo un te quiero
atrapado en mis labios
sellando un sendero
de infinitos te quiero
que quedaron perdidos
entre hondos suspiros
y que me queman la boca
como un hierro encendido.

Tengo un te quiero
mojado en mi aliento
que intenta arrancar
desde mi pecho herido
como gaviota en vuelo
cruzando los cielos
en brazos del viento
hasta caer en tu nido.

María Elena Astorquiza V


jueves, 26 de marzo de 2020

Te esperaré...

Te esperaré esta tarde
y cada una de las tardes
que me resten de vida,
cuando el sol se duerma
enceguecido al ocaso
entre las olas heridas.

Te esperaré así sin prisa
aunque cuente los pasos
que ha de caminar un beso
entre tu boca y mi boca,
entre tu mirada y mi risa,
entre mi piel y tus brazos.

Te esperaré siempre vestida
de sal, de agua y de viento
pero con el alma desnuda
de tristezas y olvidos,
con el corazón muy abierto
sin callar mis sentimientos.

María Elena Astorquiza V.
Foto:
Arthur Braginsky


miércoles, 25 de marzo de 2020

Sueña...

Sueña
con un mañana diferente.

Sueña
con una ilusión
que aleje el dolor de tu camino.

Sueña
con el amor perdido
en un rincón del camino.

Sueña
con un beso robado
a la vida.

Sueña
con un día
sin noche
porque el brillo
de tus ojos
reflejará la luz del sol.

Sueña...
Porque quizá un día uno de esos sueños de haga realidad

Maria Glez Méndez


martes, 24 de marzo de 2020

Corona

La corona ciñó
el aire de la urbe.
La calina abrazó los silencios
que hasta entonces
se creyeron peregrinos,
La ciudad tembló de frío
cuando la fiebre turbó
los andantes,
y la tos invadió el vagón repleto.
La salmuera toco la garganta
de los ríos humanos
y la primavera siguió
su andar entre sollozos.
Las distancias
tomaron medidas
la lejanía de cien centímetros
me dio seguridad.
La gente de blanco
tomo el respirador del mañana
y los ancianos de manos envueltas
no han cesado de despedirse
de la soledad
en jornadas perpetuas.
Un simple jabón
es el soporte
para aferrarme a la vida,
por primera vez noté
que en mis manos
tengo diez deditos
para dejarlos limpios
como un sol.
El viento me acompaña
en la carcelaria habitación
del retiro.
Rondan los anuncios
de “Quédate en casa”
y no te invadirá el espasmo
de las disneas angustiantes,
porque los más vividos
tenemos escasa oportunidad.
La calle es llanura sin sombras,
ellas se han escondido
tras el grito de las alarmas,
Mi sonrisa fue atrapada
por la tela de la esperanza,
mientras el llanto de las ausencias
cubre la redondez de la tierra
en ocasos de angustia.
Los muertos no tienen nombres,
ni rezos, ni plegarias, ni cirios,
no hay abrazos, ni funerarias,
los pésames se llevan en el alma.
Los equipos de altas esferas
buscan calmar la catástrofe
e igual que yo cubren sus rostros
con la máscara multicolor,
sus rostros contraídos
ven caer la bolsa al abismo,
por primera vez sus ojeras
se parecen a las mías.
El humilde, callado
se amarra la tira trajinada
tras sus orejas,
sigue lleno de atardeceres
sentado en el quicio
del espacio silente,
allí espera en aislamiento
el regreso de los besos
que se negaron a morir
en el ahogo
de la corona de espinas
que se alojo en el aire
de algún ser amado...

Mariela Lugo


lunes, 23 de marzo de 2020

El sol, el viento y tú

El sol se escondió a media tarde
y un manto de nubes negras
cubrió el cielo de punta a punta
tiñendo de gris el mar y la arena.
La brisa tibia se tornó en viento
y el viento me llevó el sombrero,
desató la cinta de mis cabellos
y me arremolinó el vestido.

Cómo sabrían el sol y el viento
que hoy no estarías conmigo,
que al sol le dolió tu ausencia
y el viento besó mis piernas
haciéndome sentir contigo.

María Elena Astorquiza V.


domingo, 22 de marzo de 2020

Cuando salga la luna

Comenzaré a amarte
cuando salga la luna
desnuda y redonda
entre anillos de plata.

Te amaré con el alma
bajo su luz que alumbra
nuestras sábanas blancas
desde lo alto del cielo
y te seguiré amando
con los húmedos besos
de mis labios heridos
y musitando un te quiero
mientras mi boca te nombra
te acunaré en mis brazos
cuando ya se haya ido,
atravesando los montes,
siguiendo el sendero
de los valles floridos
de azucenas y malvas,
ese camino de sombras
que comienza al ocaso,
se ensancha en la noche
y se acaba en el alba.

María Elena Astorquiza V.


sábado, 21 de marzo de 2020

Abrázame

Abrázame amor ahora
que el cielo oscurece,
no hay luna ni estrellas
y reinan las sombras.

Estréchame y dime
que serán tus pupilas
la hoguera que ilumine
a mi boca que te nombra.

Abrázame amor desnuda
como a la aurora el día
que tu pecho es el nido
de dos palomas mías.

María Elena Astorquiza V.

Abrazo, óleo de Fabián Pérez