volví atrás en el tiempo
a esos tibios días de estío
en que conocí tu sonrisa,
me enamoraron tus besos,
tus palabras de amor,
tu voz calma y tu silencio.
Las pupilas encendidas
de tus ojos verde olivo
que encendieron los míos
haciéndome prisionera,
sin prisión y sin cadenas,
de tu mirar adictivo.
Así voy acortando las horas
cuando tú no estás conmigo,
recordando nuestra historia
y todo lo que hemos vivido,
noches de luna, tardes de sol,
alegría infinita y también dolor.
María Elena Astorquiza V.

No hay comentarios:
Publicar un comentario