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miércoles, 9 de septiembre de 2015

Escucha la sabiduría de tu cuerpo

¿Qué hay de más bello que experimentar la felicidad en su propio corazón? Buscamos la felicidad en cosas externas – y la logramos, pero por un periodo de tiempo.
Cuando miramos hacia nuestro propio corazón, somos capaces de descubrir una felicidad eterna.
La felicidad es eterna cuando siento que estoy feliz conmigo, tal como soy. Eso no quiere decir parar de crecer y progresar, pero la base para el progreso es estar satisfecho y querer compartir esto con los demás.
Y eso genera aun más felicidad.

1. Escucha la sabiduría de tu cuerpo que se expresa a través de señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas una conducta determinada, pregúntale a tu cuerpo: ¿Cómo te sientes acerca de esto? Si te contesta con señales de malestar, ¡Cuidado! Si te responde con alegría y comodidad ¡Adelante!.

2. Vive en el momento presente, es el único que tienes. Pon tu atención en lo que ES y contempla su plenitud a cada instante. Ten una aceptación psicológica total y absoluta de que ese momento es como debe ser. ¿Cómo podría ser de otra manera? Este momento es como es, porque el Universo es como es. No luches contra el Universo.

3. Tómate un tiempo para estar en silencio y acallar el diálogo interno. “Guíate por tu intuición y no por interpretaciones impuestas externamente de lo que es bueno y de lo que no lo es.

4. Renuncia a tu necesidad de aprobación. Esta decisión nos da gran libertad.

5. Cuando reacciones con enojo o con violencia ante una persona, una situación o una circunstancia, reconoce que luchas contra ti mismo. No seas tan duro contigo.

6. Cuando reacciones con demasiada intensidad hacia alguien, ya sea amor o en odio, reconoce que esa persona es un reflejo de tu ser. Utiliza la relación como espejo para guiar tu evolución espiritual.

7. Suelta la carga del juicio y te sentirás mucho más ligero.

8. No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea a través de la comida, la bebida o las emociones tóxicas.

9. Reemplaza tu comportamiento motivado por el miedo, por comportamiento motivado por el amor.

10. Comprende que el mundo físico refleja el proceso de nuestra propia conciencia. Es importante limpiar el medio ambiente de desechos tóxicos y de la basura que contamina nuestra tierra, sus ríos y sus océanos pero, es mucho más importante limpiar las ideas tóxicas que contaminan la mente humana.

Deepak Chopra


martes, 4 de junio de 2013

Existe un plan y tu alma sabe cuál es…

Hay una antídoto para la falta de sentido y establece
que tu vida tiene un propósito. Tú determinas ese propósito
en el nivel del alma y, entonces, ese propósito
se desarrolla en la vida diaria como parte del plan divino.
Mientras más profunda sea tu conexión con el plan,
más poderoso será éste en tu vida.
En última instancia, nada puede detenerlo.

Al escribir acerca del camino espiritual llegué a un punto
en el cual sentí deseo de poder prescindir de terminología
como alma ,Dios y espíritu. Dado que sólo existe una realidad,
no necesitamos un vocabulario separado y mundano
para la existencia de todos los dias y otro vocabulario especial
para las existencia superior. O todo es espiritual o nada lo es.
A los ojos de Dios, el hecho de caminar sobre las aguas
so es más milagroso que la hemoglobina cuando se mezcla
con el oxígeno dentro de un glóbulo rojo.
Ninguno de los dos fenómenos es visible para nosotros pero ambos
pertenecen al esquema infinito del desarrollo de la creación.

No obstante, tal parecería que una vida llena de propósito
y significado debe estar más cerca de Dios que una vida invertida
en la más caótica confusión. El dualismo se apega a nuestra mente
de manera muy poderosa y no podemos evitar pensar en términos
de alto y bajo, mejor o peor. Lo que resulta difícil comprender
es que Dios, al no desear nada tampoco exige nada de nosotros.
En términos espirituales, ninguna vida es más o menos valiosa
que otra. El ladrón de hoy renacerá como el santo del mañana
y viceversa. Funciona ese plan en términos prácticos?
Una característica central es el tema de la percepción.

Cuando eras un bebe, te percibías a ti mismo de manera muy limitada.
Lo que no podías solucionar o comprender pasaba a ser
responsabilidad de tu padre o de tu madre. Ellos te alimentaron
hasta que pudiste hacerlo solo, te dieron un refugio
hasta que pudiste dártelo a ti mismo, etc.
A medida que te volviste más capaz, cambió tu sentido de dónde
estabas parado en relación con el mundo. En otras palabras,
cada paso hacia la autosuficiencia cambió tu percepción.

El plan divino es igual. Al principio, el poder personal
es muy limitado. El ego asume que debe proveer y lo hace través
de tomar lo que quiere y rechazar lo que no quiere. En este nivel,
la percepción se limita al individuo y la amplitud
de la visión es reducida. Lo que beneficie al “ yo, mi, y mío”
es todo lo que importa. Al ego no le interesa cómo
se interconecta el ser con todo lo demás. Resulta irónico
que es justo en este nivel, donde le damos a las fuerzas externas
la autoridad de dictar los sucesos, que el ego se siente
más poderoso.

A medida que la percepción se expande, sucede lo mismo
con el potencial interno. Más allá del ego, un círculo más amplio,
que incluye el “yo, mi, mío”, se expande en todas direcciones.
En el plan divino, una persona puede expandirse sin límites
al nivel del alma. Tu comienzas a ser testigo de lo increíble
que es la organización de la creación, con perfecto cuidado
e inteligencia infinita. Dado que Dios tiene
inteligencia infinita, mientas más se expande tu percepción,
más cerca te encontrarás de Dios. Ni siquiera existe la necesidad
de buscar sino sólo de contemplar.

Al final, todo ya es Dios; así que sólo es cuestión de percibir
a una profundidad cada vez mayor hasta que Dios te sea revelado.
Tú adquieres una visión que está sintonizada con los aspectos
más finos de la belleza y la verdad. Una de las grandes bendiciones
de la existencia es que todo el mundo nace con un deseo por ver más.
Ésa el la razón por la cual los sabios de la India creían
que incluso el hecho de pensar en Dios es señal
de que es seguro que aparezca algún día. Resulta que la expansión
de la conciencia es el plan divino. No existe otro.
En tanto que tu conciencia continúe en su proceso de crecimiento,
tú adquieres cada vez más certeza de que también formas
parte del plan divino.
Nada más se te exige ni se te ha exigido nunca.

Deepak Chopra

domingo, 31 de marzo de 2013

Conocer nuestros opuestos

La naturaleza esencial del Universo es la coexistencia de valores opuestos.

No puedes ser valeroso si no tienes a un cobarde en tu interior; no puedes ser generoso si no tienes a un tacaño; no puedes ser virtuoso si no tienes la capacidad para actuar con maldad.

Gastamos gran parte de nuestras vidas negando este lado oscuro y terminamos proyectando esas características oscuras en quienes nos rodean.

¿Has conocido personas que atraigan sistemáticamente a su vida a los sujetos equivocados?

Normalmente, aquéllas no comprenden por qué les sucede esto una y otra vez, año tras año. No es que atraigan esa oscuridad; es que no están dispuestas a aprobarlas en sus propias vidas.

Un encuentro con una persona que no te agrada es una oportunidad para aceptar la paradoja de la coexistencia de los opuestos; de descubrir una nueva faceta de ti.

Deepak Chopra 


jueves, 8 de septiembre de 2011

Cómo concentrar la intención



La mejor manera de concentrarnos en las intenciones
consiste en escribirlas.
Aunque éste puede parecer un primer paso obvio,
muchas personas lo ignoran.
Como resultado, sus intenciones frecuentemente carecen
de concentración y por ello no se cumplen.
Ve a un lugar tranquilo donde no seas molestado.
Escribe lo que quieres en todos los distintos niveles del deseo.
Incluye deseos materiales, de relaciones, de autoestima,
de gratificación del ego, espirituales.
Sé lo más concreto que puedas.
Pregúntate que quieres en el nivel material
en cuanto a abundancia y afluencia.
¿Quieres tener una casa propia de cuatro recámaras?
Escribe eso.
¿Quieres tener la capacidad de mandar a tus hijos a la universidad?
Escribe eso.
Piensa también en tus deseos de gratificación sensual:
oído, tacto, vista, gusto, olfato y sensualidad,
cualquier cosa que complazca tus sentidos.
Pregúntate que quieres en el ámbito de las relaciones.
Escribe tus deseos para todas ellas:
compañeros sentimentales, hijos, padres,
amigos y relaciones profesionales.

Escribe qué quieres en cuanto a logros o reconocimiento personal.
Identifica qué quieres en un nivel más universal.
¿Cómo puedes ayudar?
¿Qué quieres hacer con tu vida desde el punto de vista
de tu sociedad, tu país, tu civilización?
¿Con qué quieres contribuir?
Escribe lo que quieres en cuanto a descubrir tu sentido 
más elevado del yo. ¿Quién quieres ser?
¿Qué espiritualidad quieres incorporar a tu vida?.
Escribe todo lo que desees en una hoja de papel.
Agrega o elimina deseos de tu lista conforme
vayan cambiando o se cumplan.

Medita sobre cómo sería la vida si todos estos deseos
se cumplieran. Ve si puedes generar visiones interiores
de satisfacción genuina, en los niveles material y espiritual.
No te preocupes por tener estas visiones en algún orden
en particular, ni porque sean realistas o no.
Sólo aprécialas, siéntelas con los cinco sentidos.
El objetivo es lograr una atención congruente
en estos niveles de aspiración.
Cuando hay esa clase de congruencia,
el diálogo interno es muy poderoso y claro;
te ayudará a alcanzar la conciencia de unidad.

Las intenciones no necesitan atención constante,
pero sí necesitan mantenerse concentradas.
Éste es un hábito que puedes desarrollar con el tiempo.
Mira tu lista una o dos veces al día.
Léela inmediatamente antes de meditar.
Cuando entras en meditación silencias al yo.
El ego desaparece. Como resultado,
te desvinculas de los resultados,
no te involucras en los detalles y permites que el poder infinito
de organización de la inteligencia profunda organice
y cumpla por ti todos los detalles de tus intenciones.
La clave consiste en retirarse del nivel del ego,
del nivel del yo y de la autoestima,
permitir que la inteligencia no circunscrita organice
el cumplimiento de tus deseos, a través de la sincronicidad.

Conforme empieces a ver el cumplimiento de tus intenciones,
tus intereses egoístas disminuirán porque sabrás
que puedes tenerlo todo.
Cuando tienes suficiente comida no te obsesionas
con comer todo el tiempo. Con las intenciones pasa lo mismo.
Cuando sabes que su cumplimento es posible,
piensas menos en tus necesidades personales
y más en las del resto del mundo.
Éste es un proceso que pasa por varias etapas.
Sé paciente, pero observa cómo empiezan a ocurrir milagros.
Deepak Chopra
Fuente Elixires para el alma

sábado, 3 de septiembre de 2011

La magia de la intención de Deepak Chopra

Al dar y al recibir, lo más importante es la intención.

La intención debe ser siempre crear felicidad 
para quien da y para quien recibe, porque la felicidad sostiene
y sustenta la vida y, por lo tanto, genera abundancia.
La retribución es directamente proporcional a lo que se da,
cuando el acto es incondicional y sale del corazón.
Por eso, el acto de dar debe ser alegre;
la actitud mental debe ser tal que se sienta alegría
en el acto mismo de dar.
De esa manera, la energía que hay en el acto de dar
aumenta muchas veces más.
En realidad, practicar la ley del dar es muy sencillo:
si deseamos alegría, demos alegría a otros;
si deseamos amor, aprendamos a dar amor;
si deseamos atención y aprecio, aprendamos a prestar atención
y a apreciar a los demás; si deseamos riqueza material,
ayudemos a otros a conseguir esa riqueza.
Es decir, la manera más fácil de obtener lo que deseamos
es ayudar a los demás a conseguir lo que ellos desean.
Este principio funciona igualmente bien para las personas,
las empresas, las sociedades y las naciones.
Si deseamos recibir el beneficio de todas las cosas buenas de la vida,
aprendamos a desearle en silencio a todo el mundo
las cosas buenas de la vida.
Incluso, la sola idea de dar, el simple deseo
o una sencilla oración tienen el poder de afectar a los demás.
Esto se debe a que nuestro cuerpo, reducido a su estado esencial,
es un haz individual de energía e información en medio
de un universo de energía e información.
Somos haces individuales de conciencia
en medio de un universo consciente. La palabra “conciencia” implica
mucho más que energía e información –implica una energía
y una información que viven en forma de pensamiento.
Por lo tanto, somos haces de pensamiento 
en medio de un universo pensante.
Y el pensamiento tiene el poder de transformar.
La vida es la danza eterna de la conciencia,
que se manifiesta como un intercambio dinámico de impulsos
de inteligencia entre el microcosmos y el macrocosmos,
entre el cuerpo humano y el cuerpo universal,
entre la mente humana y la mente cósmica.
Cuando aprendemos a dar aquello que buscamos,
activamos esa danza y su coreografía con un movimiento exquisito,
enérgico y vital, que constituye el palpitar eterno de la vida

La necesidad de dar y recibir (II) por Deepak Chopra


La palabra “afluencia” viene de la raíz latina affluére
(es decir, “fluir hacia”), y significa “fluir en abundancia”.
El dinero realmente es un símbolo de la energía vital
que intercambiamos y de la energía vital que utilizamos
como consecuencia del servicio que le prestamos al universo.
Al dinero, también se le llama moneda “corriente”,
nombre que refleja igualmente la naturaleza fluida de la energía.
La palabra “corriente” viene del latín currére
que significa “correr” o “fluir”.
Por lo tanto, si impedimos la circulación del dinero
–si nuestra única intención es acapararlo y aferrarnos a él-,
impediremos también, que éste vuelva a circular en nuestra vida,
puesto que el dinero es energía vital.
Para que esa energía fluya constantemente hacia nosotros,
debemos mantenerla en circulación.
Al igual que un río, el dinero debe mantenerse en movimiento o,
de lo contrario, comienza a estancarse, a obstruir,
a sofocar y a estrangular su propia fuerza vital.
La circulación lo mantiene vivo y vital.
Toda relación es una relación de dar y recibir.
El dar engendra el recibir, y el recibir engendra el dar.
Lo que sube debe bajar; lo que se va debe volver.
En realidad, recibir es lo mismo que dar,
porque dar y recibir son aspectos diferentes
del flujo de la energía en el universo.
Y si detenemos el flujo desde alguno de los dos polos,
obstaculizamos la inteligencia de la naturaleza.
En toda semilla está la promesa de miles de bosques.
Pero la semilla no debe ser acaparada;
ella debe dar su inteligencia al suelo fértil.
A través de su acción de dar, su energía invisible
fluye para convertirse en una manifestación material.
Cuanto más demos, más recibiremos,
porque mantendremos la abundancia del universo
circulando en nuestra vida.
En realidad, todo lo que tiene valor en la vida 
se multiplica únicamente cuando es dado.
Lo que no se multiplica a través del dar,
ni vale la pena darse, ni vale la pena recibirse.
Si al dar sentimos que hemos perdido algo,
el regalo no ha sido dado en realidad,
y entonces no generará abundancia.
Cuando damos a regañadientes,
no hay energía detrás de nuestro acto de dar.


La necesidad de dar y recibir (I) Por Deepak Chopra



Recibir es lo mismo que dar, porque dar y recibir son aspectos
diferentes del flujo de la energía en el universo.
Y si detenemos el flujo desde alguno de los dos polos,
obstaculizamos la inteligencia de la naturaleza.
El flujo de la vida no es otra cosa que la interacción armoniosa
de todos los elementos y las fuerzas
que estructuran el campo de la existencia.
Y esta interacción opera a través de la ley del dar.
Puesto que nuestro cuerpo,
nuestra mente y el universo mantienen
un intercambio constante y dinámico,
frenar la circulación de la energía
es como frenar el flujo sanguíneo.
Cuando la sangre deja de circular,
comienza a coagularse y a estancarse.
Por ello, debemos dar y recibir para mantener circulando
permanentemente la riqueza y la afluencia
–o cualquier cosa que deseemos en la vida.

viernes, 2 de septiembre de 2011

Diez llaves para la alcanzar la felicidad de Deepak Chopra



1. Escucha la sabiduría de tu cuerpo, que se expresa por señales de comodidad e incomodidad. Cuando elijas cierta conducta, pregunta a tu cuerpo que siente al respecto. Si tu cuerpo envía una señal de inquietud física o emocional, ten cuidado. Si tu cuerpo envía una señal de comodidad y anhelo, procede.

2. Vive en el presente, que es el único momento que tienes. Mantén tu atención en lo que existe aquí y ahora; busca la plenitud en todo momento. Acepta lo que viene a ti total y completamente para que puedas apreciarlo y aprender de ello; luego déjalo pasar. El presente es como debe ser. Refleja infinitas leyes de la Naturaleza que te han traído hasta este pensamiento exacto, esta reacción física precisa. Este momento es como es porque el Universo es como es. No luches contra el infinito esquema de las cosas; por el contrario, sé uno con él.

3. Dedica tiempo al silencio, a meditar, a acallar el diálogo interior. En momentos de silencio, cobra conciencia de que estás recontactándote con tu fuente de conciencia pura. Presta atención a tu vida interior para que puedas guiarte por tu intuición, antes que por interpretaciones impuestas desde fuera sobre lo que conviene o no te conviene.

4. Renuncia a tu necesidad de aprobación externa. Sólo tú eres el juez de tu valer; tu meta es descubrir el infinito valor de ti mismo, sin dar importancia a lo que piensen los demás. Al comprender esto se logra una gran libertad.

5. Cuando te descubras reaccionando con enojo u oposición ante cualquier persona o circunstancia, recuerda que sólo estás luchando contigo mismo. Presentar resistencia es la reacción de las defensas creadas por viejos sufrimientos. Cuando renuncies a ese enojo te curarás y cooperarás con el flujo del universo.

6. Recuerda que el mundo de allí fuera refleja tu realidad de aquí dentro. Las personas ante las cuales tu reacción es más fuerte, sea de amor u odio, son proyecciones de tu mundo interior. Lo que más odias es lo que más niegas en ti mismo. Lo que más amas es lo que más deseas dentro de ti. Usa el espejo de las relaciones para guiar tu evolución. El objetivo es un total conocimiento de uno mismo. Cuando lo consigas, lo que más desees estará automáticamente allí; lo que más te disgusta desaparecerá.

7. Libérate de la carga de los juicios. Al juzgar impones el bien y el mal a situaciones que simplemente son. Todo se puede entender y perdonar, pero cuando juzgas te apartas de la comprensión y anulas el proceso de aprender a amar. Al juzgar a otros reflejas tu falta de autoaceptación. Recuerda que cada persona a la que perdones aumenta tu amor a ti mismo.

8. No contamines tu cuerpo con toxinas, ya sea por la comida, la bebida o por emociones tóxicas. Tu cuerpo no es sólo un sistema de mantenimiento de la vida. Es el vehículo que te llevará en el viaje de tu evolución. La salud de cada célula contribuye directamente a tu estado de bienestar, porque cada célula es un punto de conciencia dentro del campo de la conciencia que eres tú.

9. Reemplaza la conducta que motiva el miedo por la conducta que motiva el amor. El miedo es un producto de la memoria, que mora en el pasado. Al recordar lo que nos hizo sufrir antes, dedicamos nuestras energías a asegurarnos de que el antiguo sufrimiento no se repita. Pero tratar de imponer el pasado al presente jamás acabará con la amenaza del sufrimiento. Eso sólo ocurre cuando encuentras la seguridad de tu propio ser, que es amor. Motivado por la verdad interior, puedes enfrentarte a cualquier amenaza, porque tu fuerza interior es invulnerable al miedo.

10. Comprende que el mundo físico es sólo el espejo de una inteligencia más profunda. La inteligencia es la organizadora invisible de toda la materia y toda la energía; como una parte de esta inteligencia reside en ti, participas del poder organizador del cosmos. Como estás inseparablemente vinculado con el todo, no puedes permitirte el contaminar el aire y el agua del planeta. Pero en un plano más profundo, no puedes permitirte el vivir con una mente tóxica, porque cada pensamiento crea una impresión en el campo total de la inteligencia. Vivir en equilibrio y pureza es el más elevado bien para ti y para la Tierra.”