La ira se convierte en un problema cuando no somos capaces de controlarla y tenemos estallidos de nuestro carácter que pueden ser destructivos, porque rompimos algo o lastimamos a alguien físicamente, esto es debido a la incapacidad para controlar la ira. Para algunos sujetos, esto se convierte en un estimulo real o una manera de percibir que pueden someter a la persona que tienen frente a ellos, sin embargo, están actuando de manera errada, ya que los únicos perjudicados con este tipo de comportamiento, son ellos, todos cuando vemos personas encolerizadas nos alejamos para no sentir la ira ajena.
Cuando la ira te controla, sientes que estas a la merced de algo que tú no puedes controlar. La ira te puede inducir a que hagas cosas que normalmente no las harías o que en una situación diferente nunca tomarías esa decisión, incluso te puede pesar para el resto de tu vida.
La ira puede afectar tu bienestar físico, porque cuando entras en cólera, tu cuerpo comienza a generar unas sustancias como la adrenalina que acelera las pulsaciones de tu corazón y la presión arterial sube de una manera que no lo puedes controlar, además esto provoca estrés en tu mente.
Esta situación descontrolada ocasiona un retroceso emocional. El hombre primitivo cuando tenía estos ataques de ira, en respuesta a esto buscaba luchar, pero en la actualidad, la conducta humana ha cambiado, bueno eso creo, ha evolucionado por lo menos algo, ya que las personas tienen la capacidad para saber que este tipo de actitudes las daña física y emocionalmente.
Manejar la ira es una habilidad que se aprende, con ciertas técnicas emocionales podemos controlarla para que trasformemos este tipo de energía negativa. Muchos jóvenes y adultos, todavía, creen que expresar su ira es sinónimo de personas fuertes, desde mi concepción, considero que es un gran error, porque la ira nunca fue una solución para los problemas, al contrario, trae aparejado consecuencias que muchas veces, pueden ser inmanejables.
Si sientes que corres el riesgo de perder el control de tu ira, de manera que te pueda perjudicar a ti o las demás personas, busca ayuda de un profesional, siempre es bueno pedir auxilio cuando no sabemos qué camino tomar, siempre es en función de mejorarnos como personas y crecer emocionalmente.
Esta es una lista de las sugerencias que te pueda dar para que comiences a controlar tu ira:
1. Cuando sientes que estas entrando en un estado fuerte de ira, tomate tiempo, piensa en lo que estás haciendo, que es lo que te provoca este sentimiento, respira profundo varias veces, para que tu cerebro se oxigene y te des tiempo para reflexionar sobre lo que estas por hacer.
2. Si tienes ganas de pelear con alguien, antes de tener contacto físico con otra persona, agarra una almohada o una bolsa de boxeo para descargar tu bronca, esto es más saludable.
3. Escribe en un papel lo que estas sintiendo en ese momento, que es lo que te provoca esa ira, expresarlo te permite que objetives lo que te pasa en tu interior.
Siempre estamos expuestos a que la ira nos controle, pero la diferencia que tienen las personas con los animales que se manejan por medio de sus instintos, es que los seres humanos, podemos desarrollar la capacidad para diferenciar los distintos tipos de conductas que nos permiten evolucionar y diferenciarnos de las personas primitivas.
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