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jueves, 16 de abril de 2015

Enamorarse o enamoramiento

Nos enamoramos, cuando conocemos a alguien por quien nos sentimos atraídos... cuando compartimos con esa persona, nuestros sentimientos y pensamientos más íntimos.
Este sentimiento nos produce gran placer, hasta que la química de nuestro cuerpo cambia y dentro de el se producen unas substancias llamadas endorfinas.
Nos sentimos felices, y andamos todo el día de buen humor y atontados. Cuando estamos enamorados, nos parece que nuestra pareja es perfecta y la mas maravillosa del mundo.

Empezamos a amar, cuando dejamos de estar enamorados.
El amor requiere tiempo, requiere conocer y reconocer los defectos del ser amado... requiere ver lo bueno y lo malo de la relación.

No quiere decir que enamorarse sea malo, al contrario es maravilloso…, sin embargo, es sólo el principio. Muchas personas son adictas a estar enamoradas. Terminan sus relaciones, cuando empiezan a ver defectos en la otra persona, y se dan cuenta, que no es tan perfecta como pensaba.

El verdadero amor, no es ciego. Cuando amas a alguien, puedes ver sus defectos y los aceptas. Puedes ver sus fallas y quieres ayudarle a superarlas.

El amor verdadero está basado en la realidad. No es un sueño de que encontraste a tu príncipe azul, o a tu princesa encantada.

Encontraste una persona maravillosa, de acuerdo, pero no es perfecta, ¡Ni tú tampoco! Encontraste tu alma gemela... pero también los gemelos discuten y tienen diferencias.

Tú no puedes amar a alguien que no te ama... ya que el amor verdadero es recíproco.

Empezamos a amar no cuando encontramos una persona perfecta, sino cuando aprendemos a ver perfecta a una persona imperfecta.

Erick Fromm
Del libro "El arte de amar"

viernes, 27 de diciembre de 2013

¿De quién nos enamoramos?

Siempre me ha intrigado, sobre manera, de quién nos enamoramos. A quién escogemos para amar. Por qué escogemos a ese 'quien'. Qué es aquello que nos enamora de un otro o de una otra. Por qué todos lo sabemos, no siempre se escoge a lo que más conviene (!), no siempre ésta decisión es la más acertada. ¿Pero qué hace que el corazón, o la conciencia, o la pasión, o la mente, decidan que 'fulanito' o 'fulanita' sean los elegidos para amar? Claro, cuando creemos que hemos decidido conscientemente. Porque cuando ni siquiera sabemos por qué escogimos o desde qué motivación se decidió, allí si fue Troya. Pero de todas maneras, escogemos...

En estas nuevas concepciones del amor se repite muchísimo que "nadie es único e insustituible", es decir que todos y todas somos 'reemplazables'. Creemos que ese amor es diferente y especial, pero según parece no deja de ser un espejismo. ¡Se puede reemplazar! O lo reemplaza el tiempo, o lo reemplaza mi cambio interior, o se reemplaza el otro o la otra porque todos evolucionamos. Entonces, ¿de qué nos enamoramos? ¿Existe una identidad, un algo especial en el otro u otra que hace que me prenda de el o ella? La escogencia es por lo que hay afuera o por lo que hay adentro: explico, lo que hay afuera es el o ella. Lo que hay adentro soy yo. Me enamoro de lo que 'yo necesito' y proyecto afuera creyendo que afuera se da (pero mi escogencia es absolutamente egocéntrica, decidida desde mi mundo interior) o me enamoro de algo allá fuera -el o ella- que me impactan y me 'traman'.

El o ella son tan especiales, con identidades tan encantadoras que por ello caigo rendida a sus pies. O son mis necesidades propias, mis ilusiones, mis carencias, las que me llevan a decidir por ese individuo, hombre o mujer. Y como en la época de la Nueva Era estamos, alguna persona no dudó en señalar que en esa escogencia hasta podrían darse 'datos de otras vidas' (cual telenovela mexicana) donde no hubiéramos terminado de amar a nuestro amado o amada en tiempos pasados y viniéramos a esta vida a 'terminar de amarlo'. O si 'nos portamos mal' estamos aquí, en este presente, para reparar la falta. En fin, son los 'aportes' de los tiempos modernos, para ser creídos y aceptados por quien desee. Sin embargo, el interrogante de por qué escogemos a alguien, sigue vigente.

Y muy seguramente, la respuesta a esta pregunta se da desde múltiples facetas. Me enamoro de algo encantador allá afuera, pero también desde mi vacío interior escojo al compañero o compañera. Mezcla de situaciones absolutamente impredecibles que por lo tanto pueden modificarse. Y puede entonces cambiar el amor de mi vida porque yo cambio y porque el o ella cambian. Lo que hoy es, mañana puede no serlo sin que esta circunstancia descalifique lo vivido y lo sentido.

El problema radica cuando a nombre del tiempo, a nombre de lo entregado a la relación, queremos 'exigir' prolongación cuando ya dejó de ser lo que antes fue. Sin embargo, la vigencia de la pregunta continúa: ¿de qué me enamoro? ¡La única respuesta posible y aproximada, para acercarse a la pregunta es magia! El arte de amar a alguien es un acto mágico, donde, de acuerdo al diccionario se da un "encanto o atractivo particular de alguna cosa, que parece fuera de realidad o hace olvidarse de ella". Porque aún cuando suene muy elemental es la única explicación posible que afortunadamente todavía escapa a una respuesta racional.

Gloria H.

miércoles, 5 de junio de 2013

¿Qué es enamorarse?

Para amar hay que aceptar al otro tal cual es, con “defectos y virtudes”. Así como las coincidencias con tu pareja son grandiosas, las diferencias hacen crecer, aprender y respetar.

1. ¿Qué es enamorarse?
Enamorarse. El enamoramiento correspondido hace que nos sintamos felices.
Enamorarse es un estado emocional de alegría y felicidad que sentimos
cuando nos encontramos fuertemente atraídos por otra persona,
a la que idealizamos y le atribuimos toda una serie de cualidades
que en la mayoría de los casos magnificamos.
En cada persona el enamoramiento surge por causas diferentes
y específicas. Vemos en esa persona a un ser encantador
que nos cautiva por una serie de cualidades que nos gustan
y nos atraen, su manera de ser, comportarse, moverse, belleza,
inteligencia, etc. Incluso a veces no encontramos una causa objetiva
y concreta que justifique los sentimientos que experimentamos.
Cuando la persona enamorada es correspondida, siente un deseo irresistible
de estar con la otra persona, de conocerla y de ahondar en su vida.
Pero cuando esto no es así y el enamorado no es correspondido,
experimenta un sentimiento de tristeza y frustración que tendrá
que ir superando para salir de este estado.

2. Del enamoramiento al amor
El enamorado piensa que ese amor es el definitivo, único e irrepetible
y que va a perdurar siempre. Sin embargo, es tan sólo el comienzo
de un proceso que puede o no acabar en verdadero amor, y que dependerá
en gran medida del conocimiento y el trato que vaya teniendo
de la otra persona, conocer sus gustos, preferencias, objetivos etc.
Este proceso consiste en la maduración de ese amor inicial
para convertirlo en una amor sólido donde se cimiente una relación
duradera y de entrega, dando paso en muchas ocasiones a un proyecto
de vida en común o de familia.

3. Falsos enamoramientos
Con frecuencia, algunas personas confundimos el estar enamorado
con otras formas de amor o de sentimientos. Debemos tratar de
identificarlas y de diferenciarlas del verdadero enamoramiento.
Algunas de ellas son:
Cuando la persona se enamora solamente si hay un obstáculo que impide
llevar a cabo una relación, pudiendo ser este obstáculo el propio
rechazo de la persona a quien quiere conquistar, o bien la existencia
de un rival, o cuando está casada, etc. En tal caso, cuando el obstáculo
desaparece y consigue su objetivo, el amor también desaparece.
Cuando una persona se siente atraída por otra como consecuencia
de lo que tiene o representa: riqueza, poder, clase social, etc.
Es lo que llamamos el amor por interés. Personas que consiguen
sus metas a través de otros y se valoran en función
de los méritos del otro.
Personas inseguras que engañan a la persona amada para seducirla,
con cualidades que no tienen u ocultando defectos. Son personas
que conocen muy bien sus limitaciones y que saben como ocultarlas
y evitar que el otro las perciba pero, tarde o temprano salen a la luz
y es cuando empiezan las decepciones y el otro se siente engañado/a.
Tras una decepción amorosa, hay personas que quieren volver
a enamorarse para olvidar el amor que le está haciendo sufrir,
mantienen una relación con otra persona con la que se sienten
cómodos pero no enamorados, pasado cierto tiempo esta relación fracasa.
El caso de esas personas, sobre todo adolescentes, que creen estar
enamoradas de sus ídolos, sienten admiración por lo que hacen
o por como son físicamente, y lo confunden con el amor.

4. Cómo mantener el amor
Al comienzo de toda relación es bueno conocer las inquietudes,
hobbies y actividades que a cada uno le gusta hacer e intentar
respetarlas y, en la medida de lo posible, hacerlas juntos pero,
sin forzar situaciones.
No debemos olvidar que también es bueno hacer cosas individualmente
y que es un error pensar que las parejas que pasan más tiempo juntas
funcionan mejor.
En definitiva, se trata de no perder las ilusiones que siempre
habéis tenido ya que, en la medida en que uno está bien consigo mismo
lo va a estar para aportar lo mejor de sí a la relación.
Transcurrido un cierto tiempo, se pasa de la euforia del comienzo
a la tranquilidad de la vida cotidiana, después de varios años
de convivencia se produce el cansancio y el deterioro de algunas parejas
que no han puesto los medios para evitarlo y esto junto con la rutina
puede conducir al final de la relación.
Para que esto no ocurra y mantengamos la ilusión y entusiasmo,
es preciso cuidar día a día nuestra vida en común.
¿Cómo? A través de los pequeños detalles y de la comunicación,
intentando cada día un acercamiento mayor, demostrándole además
a nuestra pareja que la queremos y haciendo que se sienta feliz
a nuestro lado.

Jorge Bucay